Cartas desde la Ruta de la Seda
Un caballo comprado cada año
Los puertos del Golfo, el reino pandya de Maabar y el comercio marítimo de caballos de guerra, hacia 1270 a 1300
Ver la películaImagina un caballo en un muelle del golfo Pérsico hacia 1290, alimentado y almohazado para la venta. Pronto estará de pie sobre un montón de pieles en un barco abierto rumbo al sur de la India, y nadie espera que vuelva. La película de esta semana sigue esa carga. Aquí tienes una guía breve de lo que dicen las fuentes y de dónde callan.
Dos testigos, ambos imperfectos
Casi todo lo que sabemos viene de dos hombres. Marco Polo pasó por la costa sudoriental de la India camino a casa desde China a comienzos de la década de 1290 y escribió sobre el reino que los autores musulmanes llamaban Maabar, gobernado por la familia pandya. Wassaf, un historiador persa y funcionario de impuestos de Shiraz que trabajó bajo los iljanes mongoles, escribió sobre la misma costa a comienzos del siglo XIV.
Ninguno es un testigo ideal. Suele decirse que Wassaf nunca pisó la India, y una vez había servido al príncipe mercader de Kish, el hombre que dirigía los embarques de caballos, de modo que algunas de sus cifras venían de los vendedores. Polo mezcla lo que vio con lo que le contaron los comerciantes. La película nombra cada vez a quien habla, y yo he intentado hacer lo mismo aquí.
Por qué Maabar seguía comprando
Polo quedó deslumbrado con Maabar. La llama la mejor provincia del mundo y dice que cinco hermanos la gobernaban como reyes. Wassaf la llama la llave de la India y dice que las riquezas de las islas del Golfo provenían en buena parte de su comercio.
Lo que le faltaba, dicen ambos, eran caballos. Polo afirma que allí no se criaban, que un rey quería más de dos mil al año y que cada uno de sus hermanos quería otros tantos. Luego viene su aritmética sombría: al terminar el año, quedarían vivos menos de cien. Wassaf coincide en que había que comprar caballos nuevos cada año.
¿Por qué morían? Polo culpa a los cuidadores. Dice que allí nadie sabía cuidar a un caballo y que no había herradores, los artesanos que colocan herraduras y cuidan los cascos. Va más lejos y acusa a los tratantes de mantener lejos a los herradores a propósito, porque rebaños sanos significarían menos ventas. Hasta donde pudimos encontrar, esa acusación es solo de Polo, aunque un estudio moderno basado en fuentes persas dice que los tratantes también embarcaban los caballos sin herrar.
Ambos autores encontraron extraña la alimentación. Polo describe caballos a los que se daba arroz hervido, carne hervida y otros alimentos cocidos. Wassaf enumera cebada tostada, grano mezclado con mantequilla y leche de vaca hervida, luego cuarenta días atados en una caballeriza para engordar, y después una monta dura sin adiestramiento. Polo añade que incluso las buenas yeguas y los sementales criados allí producían potros torcidos y débiles. Henry Yule, su gran editor victoriano, pensaba que eso era ir demasiado lejos.
De Kish a Kayal
Polo nombra cinco puertos que vendían los caballos: Kish, Ormuz, Dhofar, Soer (que Yule lee como Sohar, en Omán) y Adén, y en otro lugar añade Qalhat, en la boca del Golfo. Polo fija el precio de un caballo persa en unas doscientas libras de Tours. Yule lo comparó con una ordenanza de Felipe III de Francia que limitaba un caballo de montar a sesenta libras, de modo que el precio de Polo era más de tres veces el tope, aunque los mejores caballos franceses podían costar más.
Los barcos eran las embarcaciones cosidas del Golfo, unidas con cordel de fibra de coco, con un solo mástil y sin cubierta. Polo dice que la carga se cubría con pieles y que los caballos iban de pie encima. Ninguna fuente que encontramos describe la vida a bordo, cuántos caballos cabían en un barco, cómo se les daba de beber ni cuántos morían en el mar. Polo dice solo que muchos de esos barcos se perdían en las tormentas. Los que sobrevivían tocaban tierra en Cail, probablemente Kayal, un puerto activo de Maabar donde, según él, hacían escala todos los barcos de Ormuz, Kish y Adén.
Wassaf cuenta el lado del negocio. Cada año, Jamal al-Din Ibrahim al-Tibi, que tenía Kish bajo los iljanes, debía entregar mil cuatrocientos caballos a un precio fijado desde hacía tiempo de 220 dinares de oro rojo cada uno, más todos los que pudiera reunir desde Baréin hasta Qalhat. Se discute quién cargaba con el costo cuando un caballo moría en el camino: la traducción que sigue la película dice que el tesoro real, mientras que una lectura más antigua dice que el contratista. Yule conciliaba el precio de Wassaf con los quinientos saggi de Polo sugiriendo que un dinar de oro rojo valía unos dos dinares comunes. En el extremo indio, un miembro de la misma familia Tibi, Taqi al-Din, servía al rey pandya como ministro.
En qué se convirtieron los caballos
Wassaf dice que la casa pandya se dividió en 1310, cuando el hijo legítimo mató al viejo rey y poco después fue expulsado por su medio hermano. Los relatos modernos cuentan esa sucesión de otro modo, así que hay que tomarla como la versión de Wassaf. Un ejército de Delhi al mando de Malik Kafur entró entonces en Maabar y regresó a casa en 1311, y Amir Jusrau cuenta cinco mil caballos árabes y sirios entre el botín.
Es tentador sumar los números: mil cuatrocientos de Kish, dos mil para un rey, diez mil al año desde todos los puertos en un reinado anterior. Pero vienen de décadas distintas y de testigos distintos, así que no se pueden leer como cuentas. Si aquel caballo del muelle vivió para ver un segundo año, nadie lo anotó.
Mira la película para seguir la ruta y luego usa las fuentes de abajo para poner a prueba cualquier parte.
Fuentes
- Marco Polo, ed. Yule y Cordier, vol. 1 (los caballos persas llevados a Kish y Ormuz; 200 libras de Tours; los barcos cosidos con caballos sobre las pieles; la nota de Yule sobre el tope de precios de Felipe III)
- Marco Polo, ed. Yule y Cordier, vol. 2 (Maabar y sus cinco reyes; 500 saggi de oro; los herradores y el alimento cocido; Cail, Adén, Tana y Qalhat; las notas de Yule sobre el dinar de oro rojo y la familia Tibi)
- Elliot y Dowson, The History of India as Told by Its Own Historians, vol. 3: Wassaf (el contrato de Kish por 1.400 caballos a 220 dinares; la dieta y los cuarenta días; los 10.000 caballos de Abu Bakr; Taqi al-Din; la sucesión pandya de 1310) y Amir Jusrau (el saqueo de 1311)
- Ali Bahrani Pour, “The Trade in Horses between Khorasan and India in the 13th–17th Centuries,” The Silk Road 11 (2013) (caballos embarcados sin herrar; el camino terrestre a Delhi; árabes a cambio de especias)
- Wikipedia, “Wassaf” (historiador y funcionario de impuestos de Fars bajo los iljanes)
- Wikipedia, “Maravarman Kulasekara Pandyan I” (la fiabilidad de Wassaf; otro relato moderno de la sucesión)
- Wikipedia, “Abu Bakr ibn Sa’d” (gobernante de Fars, de 1226 a 1260)
- Encyclopaedia Iranica, “India xiii. Indo-Iranian commercial relations” (caballos persas enviados a la India por tierra y por mar)
- Elizabeth Lambourn, The Medieval Globe 2.1 (2015), resumen (el comercio marítimo de caballos del siglo XIII hacia las cortes del sur)
- Henry Yule, Cathay and the Way Thither, vol. 1, p. 494 (la lectura más antigua que ponía la pérdida de los caballos muertos a cargo del contratista)
- Thomas Wright, History of Domestic Manners, citado por Yule (la ordenanza de Felipe III sobre el precio de los caballos)
- Joinville, citado por Yule (un par de caballos finos valía 500 libras hacia 1309)
- Informe de Chamberlain de 1874 sobre la cría caballar en la India, citado en las notas de Yule y Cordier
Esta carta se redactó con ayuda de IA a partir del guion documentado de la película y sus notas de fuentes. Enviar una corrección